Cerebro, monogamia e infidelidad

La familia es la base de la sociedad y la estabilidad social depende de que no existan confrontaciones, ni fragmentaciones. Las relaciones de pareja  se establecen mediante un acuerdo donde la monogamia es fundamental. La ruptura de este acuerdo tácito implica no solo la ruptura de la sociedad conyugal, también puede considerarse como delito. En las sociedades donde la infidelidad y la poligamia son un delito,  la infidelidad se considera como un acto consciente y voluntario que el individuo elige como conducta y que al ir en contra de la norma y la conducta social debe ser penalizada.

Sin embargo algunas investigaciones cuestionan este libre albedrio y plantean la posibilidad de que la monogamia y la poligamia estén determinados por los genes y la expresión de ciertos neurotransmisores en áreas específicas del cerebro.

Ver más…

Acerca de rv2010

Soy investigador en el área de neurociencias y estoy interesado en la función del cerebro y su relación con el quehacer humano.
Esta entrada fue publicada en Ciencia e investigacion, Justicia, Mente y cerebro, Neurociencias, Política, Religiosidad, Sociedad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s