Pobreza, desnutrición y plasticidad cerebral


La pobreza es un problema que implica desigualdad social y afecta por igual  tanto a países desarrollados como a países no desarrollados. En el primer caso, en países desarrollados, en el nivel de pobreza están incluidos emigrantes y personas discriminadas por diversas razones. En países no desarrollados, en donde la pobreza es mas acentuada y extendida, los pobres aumentan como resultado de procesos acelerados de urbanización, violencia, que obliga a la población rural a desplazarse a las grandes ciudades, en donde alimentarán los cordones de miseria de la periferia de las grandes metropolis. A estos migrantes se suman desempleados y personas discriminadas por diversas razones (raza, género, consumo de drogas, etc). Quienes están afectados por la pobreza carecen de las mínimas condiciones de vida y de oportunidades para desarrollarse como individuos y aportar a la sociedad. Esto a su vez contribuye a mantener las mismas condiciones sociales a través de generaciones, es decir se evita el progreso de estos individuos, sus familias y la comunidad.
Existen muchos elementos en la condición de pobreza que pueden afectar el desarrollo cerebral, pero uno de los más importantes es la nutrición inadecuada. La consecuencia es la desnutrición bien de tipo proteico, secundaria a una dieta con mínimo aporte de proteína o desnutrición proteico-calórica, secundaria a un aporte mínimo (o inexistente) de alimento.
Desde finales de los años 60 algunos investigadores estudiaron el efecto de la desnutrición en roedores, en el desempeño de tareas cognitivas. Ellos observaron que las ratas que crecían con una dieta pobre tenían un bajo rendimiento en tareas de memoria. Pero, curiosamente, esto se presentaba antes de que se presentara daño cerebral estructural. La característica era que los roedores tenían poca energía y por ende poco movimiento e interacción con el ambiente que los rodeaba y terminaban aislándose. Concluyeron, entonces, que una dieta con bajo aporte calórico reduce la actividad motora del animal, su interacción con el ambiente y con ello su capacidad para realizar tareas de aprendizaje. En los años 70 se desarrollo el proyecto Guatemala en el que investigadores evaluaron el impacto de una dieta con suplemento proteico en niños. La proteína se adicionó a un componente del desayuno, el atole (una bebida preparada con maíz). El resultado de esta investigación mostró que adicionar un suplemento proteico a la dieta, además de reducir mortalidad infantil, mejorar tasas de crecimiento, mejoraba el rendimiento en pruebas cognitivos. Pero esta mejora en dichas pruebas solo era evidente si se asociaba a escolaridad. Es decir la sola nutrición o el solo nivel escolar no son 100% determinantes de la habilidad cognitiva, pero si se suman ambos elementos el desempeño escolar mejora notablemente, en especial en niños de la franja donde el riesgo de desnutrición es muy alto.

Nutrición y cognicion. Scientific american 1996.

Otros estudios mostraron que administrar el desayuno escolar regularmente tenía un impacto positivo en la capacidad cognitiva de los niños. Un estudio adicional mostro que la anemia tenía un impacto negativo en el desarrollo de habilidades motoras y cognitivas de los niños. En estos casos una dieta con suplemento de hierro mejoró la capacidad de los niños anémicos.
Todos estos estudian muestran que la pobreza afecta el desarrollo global infantil, que se refleja como baja talla, bajo peso, anemia, inmunidad baja, aislamiento, letargia y finalmente trastornos en el desarrollo psicomotor. Este retardo psicomotor probablemente es debido en fase inicial a un insuficiente aporte calórico que reduce la actividad neuronal y con ello la actividad motora exploratoria del niño y su capacidad de interactuar con el medio, que finalmente es el estimulo para un desarrollo cerebral normal. A largo plazo el déficit de proteínas, calorías, vitaminas, oligoelementos, entre otros en la dieta afecta los procesos de plasticidad cerebral, proceso critico en los primeros años de vida: neurogénesis, sinaptogénesis, creación y maduración de circuitos neurales claves en memoria, aprendizaje, reconocimiento visual y espacial entre otros.

Desnutrición y cerebro. Scientific american 1996.

En un ambiente de pobreza extremo y adicional a la desnutrición, el niño no solo carece de alimentación adecuado, también carece de estimulación temprana (en muchos casos está encerrado en su casa o habitación), expuesto a situaciones de estrés diferentes al hambre y no hay programas educativos que lo incluyan. Todo esto lleva a que estos factores se potencien en forma negativa, con lo que se contribuye a un pobre desarrollo en habilidades psicomotoras y cognitivas. La perspectiva de un niño desnutrido es la de un individuo adulto incapaz de desarrollar sus potencialidades como adulto en familia y sociedad, lo que contribuye a evitar la movilidad social. Es decir que el círculo vicioso de pobreza como generadora de miseria y pobreza en nuevas generaciones se mantendrá.

4 respuestas a Pobreza, desnutrición y plasticidad cerebral

  1. german velasquez dijo:

    Mi trabajo en la docencia en Honduras, un país donde la mayoría de gente está al borde de la extrema miseria,me ha permitido hacer comparaciones de la manera en que reaccionan a los estímulos los alumnos de barrios marginales comparados con los que tienen mejores condiciones,los primeros muestran tan poco interés aun cuando el trabajo sea dinámico,habiendo excepciones, pero que terminan sin darle ningún seguimiento a lo captado,no así los otros que varios han seguido con la motivación hasta llegar a tomar como carrera de vida la música,que es el área en que contribuyo con su formación.

  2. cristina dijo:

    hola como estas niño

  3. osvaldo dijo:

    amigo me puedes recomendar masarticulos o libros como este .. gracias broo.

  4. rv2010 dijo:

    Buenos dias,

    REspecto al tema malnutrición y capacidades cognitivas, libros como tal, no hay muchos, pero hay articulos publicados en pubmed que pueden ser de interés:

    1: Waber DP, Bryce CP, Fitzmaurice GM, Zichlin ML, McGaughy J, Girard JM, Galler
    JR. Neuropsychological outcomes at midlife following moderate to severe
    malnutrition in infancy. Neuropsychology. 2014 Jul;28(4):530-40. doi:
    10.1037/neu0000058. Epub 2014 Mar 17. PubMed PMID: 24635710; PubMed Central
    PMCID: PMC4131534.

    2: Waber DP, Bryce CP, Girard JM, Zichlin M, Fitzmaurice GM, Galler JR. Impaired
    IQ and academic skills in adults who experienced moderate to severe infantile
    malnutrition: a 40-year study. Nutr Neurosci. 2014 Feb;17(2):58-64. doi:
    10.1179/1476830513Y.0000000061. Epub 2013 Nov 26. PubMed PMID: 23484464; PubMed
    Central PMCID: PMC3796166.

    3: Strupp BJ, Levitsky DA. Enduring cognitive effects of early malnutrition: a
    theoretical reappraisal. J Nutr. 1995 Aug;125(8 Suppl):2221S-2232S. Review.
    PubMed PMID: 7542704.

    4: Halas ES, Sandstead HH. Malnutrition and behavior: the performance versus
    learning problem revisited. J Nutr. 1980 Sep;110(9):1858-64. PubMed PMID:
    7411242.

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